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Iartes realizó conversatorio Soto: hombre

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Este jueves, como parte de las actividades que desarrolla el Instituto de las Artes, la Imagen y el Espacio (Iartes), con motivo del centenario del nacimiento de uno de los artistas plásticos más importante de nuestro país, Jesús Soto (1923-2023), se realizó conversatorio “Soto: hombre” en la sala Gladys Meneses en Caracas.

La actividad fue la moderada por Ximena Benítez, Coordinadora de la Dirección de Apoyo Técnico y Promoción de las Artes y las ponencias a cargo del artista Juvenal Ravelo y el profesor Zacarías García, director general del Iartes, quienes estaban acompañados por trabajadores del Iartes, representantes de las artes plásticas y público en general.

En su intervención, el artista Juvenal Ravelo, amigo de Jesús Soto, expresó: “Nosotros compartimos grandes momentos; en París tuvimos la fortuna de conocer a varios poetas como Cortázar, Vargas Llosa y García Márquez, con quienes no solo hablábamos de literatura sino de arte y de cultura”.

Ravelo, aseveró: “Soto se vio obligado a tocar guitarra en un piano bar parisino, pero con la disciplina que le caracterizaba y las ganas de levantarse insistió en su camino hasta llegar a imponer su estilo en el arte y es así como en 1955 participa en la gran exposición de cinetismo en donde este venezolano se codeó con grandes artistas europeos”.

Zacarías García director del Iartes expresó: «Soto como persona era de sencillez absoluta, especialmente en los años 80´nunca se negaba a conversar sobre los problemas cotidianos del arte y lo hacía en lugares como las banquetas de Parque Central (…) esa humildad genuina se ve reflejada en su familia; a veces no nos percatamos que el valor del ser humano, está ahí, en su alma y en Soto más allá de su magnífica obra en el arte, está su humildad y el profundo sentido de desprendimiento”.

Para Ravelo fue Jesús Soto quien abrió el camino a las generaciones posteriores de artistas venezolanos, como es el caso de Cruz Diez: “es ejemplo de generaciones y el primer venezolano en figurar de una magnitud sin precedentes, además de ser un gran hombre con el que me identifiqué desde siempre, somos de historias parecidas y agradezco haber podido compartir con él momentos más allá del arte”.

El también Premio Nacional de Cultura de Venezuela 2006-2007 Mención Artes Plásticas, Juvenal Ravelo, se mostró conmovido al hablar de la muerte de su entrañable amigo: “me produjo una tristeza terrible, el día que fui a ver la exposición que se realiza en su honor en el Museo de Bellas Artes, no pude hablar de él, la garganta y las palabras no me daban. Fue mi gran amigo” dijo con voz entrecortada.

Finalmente, el premio nacional de cultura planteó dos recomendaciones a los jóvenes artistas para poder mantenerse y crecer en el arte: “fe en lo que hacen y coraje para soportar los caminos nada fáciles de este sector; así se tenga un bajón, se debe seguir. Se tiene que tener fe porque si no se pierde el sentido y Soto es una referencia en la persistencia de querer trascender. Nunca se rindió”.